martes, 26 de noviembre de 2013

¿Cuándo el BDSM es una patología?

A raíz de la publicación de mi texto “El BDSM como terapia”, surgió la lógica cuestión de cuando la práctica o estilo de vida BDSM puede considerarse como algo patológico. En otras palabras: cuándo debemos acudir a un especialista en patologías mentales.


Los criterios evaluadores de la salud mental evolucionan con el tiempo, no son algo fijo e inamovible, pues dependen de lo que la sociedad considere como patologías. Por tanto, lo que es patológico hoy, puede no serlo mañana.


Por ejemplo, podemos fijarnos en cómo a lo largo del tiempo y en diversas culturas, la homosexualidad ha sido tanto ensalzada, fomentada y protegida, como perseguida, odiada y criminalizada. Y de forma más reciente y próxima, la homosexualidad fue considerada una enfermedad en los DSM-II y DSM-III considerándola una desviación sexual y/o un trastorno de orientación sexual, y por tanto algo que “debía ser curado”. No fue hasta 1986, que en el DSM-III-R, desapareció por fin de dicho manual, dejando de considerarse una enfermedad o patología, al menos clínicamente. Así pues, hoy en día ser homosexual no es una patología, ni una enfermedad que deba ser tratada en forma alguna, aunque como colectivo todavía les quede mucho por luchar hasta conseguir que esta sociedad tan rancia les acepte, respete y considere como los seres humanos que en verdad son.


De forma análoga, el sadomasoquismo consensuado y otras prácticas o sexualidades que hoy conforman lo que denominamos BDSM, también ha ido teniendo su recorrido histórico, aunque resulta bastante complicado aplicar el concepto de “consensuado” según épocas o culturas, dado que se precisa el seno de una sociedad democrática y libre para que éste se de en la forma que el BDSM requiere. Pese a todo, podríamos considerar como ejemplo documentado las prácticas de flagelación de la época victoriana como un ejemplo de aceptación social y no patológica de una práctica sadomasoquista.


Posteriormente, en el DSM-I (1952) no se hacía ninguna referencia al sadomasoquismo sexual. Fue en el DSM-II (1968) cuando se incluyó como desviación sexual. Sin hacer distinción entre el Sadismo o masoquismo patológicos y el sadomasoquismo consensuado (como orientación sexual o práctica sexual). Por tanto el mero hecho de que te excitases con unos azotes era ya claro síntoma de enfermedad mental y precisabas curarte o ser apartado de la sociedad. El diagnóstico como patología se centraba exclusivamente en la práctica en sí.


En el DSM-III (1980), se acuñó el término “parafilia”. Esto es, bajo determinadas circunstancias podías no estar loco... pero “casi”.  Los criterios para establecer este “casi loco” o “al borde de” eran:


1) Una forma preferente o exclusiva de excitarse sexualmente siendo golpeado, atado, humillado o cualquier otro sufrimiento.


2) La persona ha participado intencionadamente en una actividad en la que él o ella ha sido dañada físicamente o su vida se ha puesto en peligro a fin de obtener placer sexual.


En la versión revisada DSM-III-R  (1987) se incluían dos novedades interesantes: la temporalidad de las fantasías (si duraban menos de 6 meses no era parafilia), el participar o no de actividades relacionadas y EL MODO EN QUE ESTO AFECTABA A LA PERSONA. Aunque pequeño, esto ya suponía un avance: podías machacártela fantaseando con ello, siempre que antes de cumplir los seis meses te tomases un respiro y no te afectase anímica ni socialmente.


Un salto cualitativo se dio en el DSM-IV (1994) y en su revisión, DSM-IV-R (2000). Por exclusión, por un lado estaba el Sadismo y masoquismo como patología. Por otro, el sadomasoquismo como parafilia (“casi loco”)... y por otro: nosotros, el sadomasoquismo consensuado, por omisión. La práctica éste ya era claro indicio de enfermedad mental. Sin embargo, si no lo hacías durante más de seis meses seguidos, no te afectaba anímica ni socialmente y te ponías “palote” ante la perspectiva de un polvo vainilla podía “colar”.


 La publicación este año del DSM-V es el que marca la diferencia, por que definitivamente parece que centra la atención del diagnóstico de patología o trastorno parafílico en la manera en que esto afecta a la persona y a su relación con la sociedad. Es decir, deja de considerarse la práctica del sadomasoquismo como una patología o parafilia per sé.


 Por tanto, la respuesta a las preguntas, ¿cuándo debemos acudir a un especialista en busca de ayuda?¿Cuándo el BDSM es una patología?, sería:


Debemos de buscar ayuda profesional cuando el interés o práctica del BDSM nos cause angustia personal (no cuenta la angustia que puede crearnos la sociedad o el entorno por sus juicios de valor). Cuando nos causa sufrimiento psicológico. Cuando nuestro deseo sexual o conducta implique sufrimiento psicológico, lesiones o muerte de otra/s persona/s o de nosotros mismos, así como el deseo de conductas sexuales con personas que no consienten o que son incapaces de consentir legalmente. Y esto no dependerá de si vivimos esta sexualidad durante más o menos tiempo, ni de si la vivimos o no de forma exclusiva.


Brevemente: La práctica del BDSM no es más que una sexualidad diferente, atípica mientras lo hagamos de forma Sensata, Segura y Consensuada (les suena?). Tampoco es un problema mientras no nos desabilite socialmente, no nos cree angustia ni sufrimiento.


Para seguir la información:


“Llega el DSM-V: Virgencita que me quede como estoy!”


“Luces sobre el DSM-V”



Dragón.

BDSM en Valencia: "Montamos el Belén" el 14 de diciembre

El grupo BDSM en Valencia convoca para el próximo 14 de diciembre su XXII (momento "el Pulga y el Linterna": veintidós!, veintidós!, veintidós veintidós veintidós...!) kedada BDSM en la ciudad del Turia. Como siempre, la reunión constará de cena y posterior fiesta temática, en este caso bajo el lema "Montamos el Belén".



Cercana la navidad.. vamos a liarla parda.. montamos el belen con sus animalicos..
o ponemos las bolitas adornadas.. o era adornamos con bolitas.. ains que lio, lio.. y nudos..
papa noeles y mama noeles, o simples cintas de colores.. todos va a valer en este dìa, ultima kdd del año, no te lo pierdas.


Día 14-12-13


Información y reserva akhassha@mac.com


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Si queréis más información o consultar algo, además del email de la Señora AkhAssaA, tenéis la posibilidad de asomar por el evento en facebook https://www.facebook.com/events/197703623750821/ o en el grupo de fetlife Valencia BDSM.

lunes, 25 de noviembre de 2013

44


Por esas 44 almas en nuestro país a día de hoy. Por que no haya ni una sola más...

El BDSM como terapia

Una de las cosas que escuchamos o leemos de forma más o menos cíclica es la idea del concepto del BDSM como terapia curativa. En apoyo a esta idea, se cita la película “The Secretary”, en la que la protagonista padece un serio transtorno de la autoestima utilizando como vía de escape la autolesión y que, finalmente termina encauzando y controlando ese trastorno mediante una relación BDSM.


También se argumenta la gran contribución que en nuestras vidas realiza el BDM. Y en cierta forma parece algo plausible que pueda ser así viéndolo desde un punto de vista ajeno a la Psicología, pues quien más y quien menos hemos leído o visto películas en las que aparecen terapias basadas en la exposición o la teatralización del paciente ante determinados hechos u objetos. Confieso que yo mismo en el pasado he llegado a pensar y acariciar la posibilidad de que determinadas situaciones de maltrato pudiesen tener una solución encauzando esa relación hacien un BDSM correcto. Hoy rechazo frontalmente tal cosa.


Albergo muy serias dudas acerca del uso del BDSM como terapia, básicamente por que creo que el origen de los problemas que se señalan como de posible utilización de la misma es muy diferente al origen del impulso e instintos de quienes practicamos BDSM.


No creo que una persona en la situación que se refleja en “The Secretary” pudiese evolucionar favorablemente dentro de una relación como la que se da en la película: casi con total seguridad, su autoestima se habría acabado minando más y más y su dependencia de la otra parte habría ido siendo cada vez más patológica. Y las razones y dinámicas que se dan en las relaciones de maltrato nada tienen que ver con las que se dan en el marco del BDSM. Son violencias distintas: mientras que la violencia del maltrato es destructiva y real, la “violencia en el BDSM” es más una teatralización, una representación cuya finalidad es lúdica. Tengo muy serias dudas acerca de que una persona maltratada en el pasado pueda superar ese hecho mediante la práctica del BDSM: lo más probable es que ésta provoque más mal que bien en la mente de las personas traumatizadas.


Además, hay que tener en cuenta que el BDSM es algo que requiere un buen equilibrio mental, una salud psíquica a prueba de bombas que pueda aportarnos la sensatez necesaria. Y no es la práctica del BDSM lo que nos hace felices, si no el hecho de tener y vivir algo que deseamos, de hacer realidad nuestros sueños y deseos, del mismo modo que una persona homosexual no es feliz por ser homosexual, sino por el hecho de poder vivir según sus necesidades, sueños y deseos, para así desarrollarse plenamente como ser humano.


Tal vez, en manos de un Psicólogo experto en este tipo de terapias, conocedor del mundo BDSM, y de forma ocasional y puntual pudiese aplicar alguna técnica utilizada en el BDSM como terapia, pero eso no creo que sea suficiente para afirmar que el BDSM puede ser “terapéutico”. Pero sólo en manos profesionales.


Y, desde luego, en modo alguno se puede aceptar la idea que algunxs “descerebradxs” esgrimen de utilizar el BDSM para curar a nadie de nada a través del BDSM.



Dragón

sábado, 16 de noviembre de 2013

Y tres años sin Berlanga...

Una breve, brevísima entrada para recordar a Uno de los Nuestros: El pasado día 13 se cumplieron tres años...

Siempre en Nuestra memoria, Maestro.

 

berlanga00

viernes, 15 de noviembre de 2013

“Un Amo es el que enciende velas en los oscuros rincones del alma sumisa”

A veces suceden cosas que le provocan a uno sentimientos encontrados, sin saber muy bien cómo reaccionar. Hace unos días, recibimos la advertencia de que una imagen de lena{DR} había sido expuesta en un album de fotos de una web. Éste es uno de esos casos: por un lado, sientes algo de rabia por que están utilizando una imagen tuya sin preguntar. Pero por otro, también sientes cierto orgullo por el hecho de que alguien la considere como digna de ello. Al final en este tema lo razonable es decantarse por la segunda opción, dado que cuando difundes una imagen por internet te expones a ello (Yo mismo debo tener miles de imágenes atesoradas a lo largo de los años por la red y entre ellas, sin duda, debe haber bastantes de mujeres que jamás pensaron que acabarían en uno de Mis DVD´s). Lo único reprobable sería que esa imagen fuese utilizada por alguien para hacer creer que es ella.


Otra de esas situaciones se da cuando encuentras por ahí algunas frases tuyas. Sientes esa misma situación entre rabia y orgullo que no sabes muy bien cómo manejar. A lo largo de todos estos estos años, hemos alumbrado algunas de esas frases. No por que seamos especialmente inteligentes o sensibles, si no por que algo de todo lo que dices termina cuajando entre la gente. Un ejemplo, es una frase que ustedes seguramente hayan leído más de una de vez:



“Nunca fui más libre que desde que tu cadena me ata. Nunca volé más alto que desde que a tus pies me arrodillo”


 

Esta frase fué pronunciada por lena{DR} por primera vez allá por el año... ¿2005?, durante una cena-quedada que tuvimos en Alicante (concretamente en "La Cantina" de A. Banderas en Plaza Mar) con el Sr. ElFaro, quien más tarde hizo un compendio de "Frases que le Gustaron" en su blog allá por 2007. Posteriormente, observamos como esa misma frase se fué extendiendo entre algunos perfiles de Internet, provocando ese extraño sentimiento dual en nosotros, sobre todo por que no se incluía la firma de la autoría.


En aquella misma cena-quedada, se dijeron otras muchas frases, algunas de ellas también recogidas por el Sr. ElFaro en su blog. Pero como Yo no iba a ser menos que Mi sumisa, también tuve Mi pequeña dosis de inspiración y dí a luz otra frase que luego he podido leer muchas veces por ahí:



“Un Amo es el que enciende velas en los oscuros rincones del alma sumisa"


Por supuesto, sin citar la autoría, obviamente...


Cuando escribo estas líneas, Me encuentro en una de esas situaciones duales, pues Me he encontrado con un precioso fotomontaje en el cual se incluye esa misma frase. Ciertamente, uno se siente halagado de que algo que tú has dicho impacte en alguien de manera tal que lo incluya en su propia filosofía. Pero da algo de rabia que no citen al autor de la misma. Casi con total seguridad no es culpa de quienes han realizado el fotomontaje, dado que tanto esta frase como la anterior han cobrado vida propia y forman ya parte de el ideario filosófico del BDSM con "eÑe" y seguramente ni saben quien es el autor de la misma. Pero da un poco de rabia, ciertamente...


Pero en fin... como gana más la parte hedonista de ese sentimiento dual, no puedo sustraerme de compartir con ustedes ese precioso fotomontaje.


Amo_Dhanko3


Y que, al menos ustedes recuerden cada vez que lean alguna de estas frases quienes las pronunciaron por primera vez. Y por supuesto, agradecer a estas personas que se hayan fijado y valorado esta frase, hasta el punto de hacer esta fotocomposición con ella. Muchas gracias Sr. Dhanko y lunaDK!.


Si quieren leer estas y otras frases similares, pueden hacerlo en el Blog del Sr. ElFaro pinchando AQUÍ.

martes, 12 de noviembre de 2013

El Arte de elegir la palabra adecuada...

Tan importante como usar la palabra de seguridad, es que ésta sea adecuada. En esta ocasión, en lugar de escribir una larga parrafada al respecto lo mejor es ilustrarlo por que "una imagen vale más que mil palabras" y mucho más si la imagen es en clave de humor y de la mano de Elena Más, una artista en alza y a la que auguramos un gran futuro a la que afortunadamente hemos descubierto recientemente y de la que hablaremos sin duda más adelante en este blog.



Si les ha gustado tanto como a nosotros, no dejen de visitarla en su web: http://www.elenamas.com/ para disfrutar de su magnífico talento, su sabiduría BDSM y su magnífico humor.


Agradecemos encarecidamente a la señorita Elena Más su autorización para reproducir aquí esta imagen.

lunes, 11 de noviembre de 2013

Un Regalo con "Corazón de Cuero"

Nuestra amiga Alicia en Wonderland nos envía unas imágenes de un regalo muy especial que le ha hecho a su  Amo MAHS. Se trata de una preciosa fusta con un acabado en metal de la empuñadura en la que ha grabado las iniciales de él. En su correo nos dice:


"Lo prometido es deuda y después de que mi Amo MAHS haya dado su autorización, le mando las fotos de la fusta que le he regalado con sus iniciales.


La compré en una tienda sex shop que no es especializada en BDSM pero tienen buen material. Muy chic. Lo peor fue grabar las iniciales, no fue nada fácil.Tuvieron que llevarla al taller para hacerlo con laser.


Esperaré sus comentarios o los de sus lectores.


Saludos"


Fusta-Iniciales

Fusta-Lengueta

Ahora que el horizonte huele a turrón y mazapán, tal vez pueda ser una buena idea ir adelantando el pedido a Santa Claus...

Bien seguro que este objeto les proporcionará muchas horas de placer y diversión.

Muchas gracias y mucha felicidad Amigos!!

domingo, 10 de noviembre de 2013

Casi mata a su pareja: "cuando decimos no, es sí"

Ya hemos hablado aquí muchas veces acerca de la importancia y la necesidad de tener y usar la palabra de seguridad.


La palabra de seguridad no es en absoluto algo banal. Es la mejor herramienta de gestión del consenso. La palabra de seguridad es la mejor forma de hacer patente la existencia de éste y su continuidad en el tiempo, renovándolo constantemente. Además, la palabra de seguridad es lo que nos permite adentrarnos de forma segura en nuevos terrenos por explorar de nuestra relación y prevenir ocasionales desastres. La palabra de seguridad no es solamente una palabra especial: es un concepto, un modo de hacer saber a la otra parte que algo no marcha bien o que no se está de acuerdo con algo. Por tanto es cualquier sistema que utilicemos para transmitir ese mensaje: desde gestos, una palabra específica o simplemente considerar los “No”, los “para” y similares como significan realmente.


La idea de que es innecesaria atribuyéndole unas dotes cuasi-divinas a la otra parte es en exceso peligrosa y significa tener comprados todos los boletos para un sorteo sin fecha determinada: No sabrás cuando, pero sin duda te acabará tocando.


Esta parrafada viene a colación de una noticia aparecida hace unos días en la prensa y que el Diario ABC titulaba así:



“Una lesbiana sadomasoquista que casi mata a su pareja: Cuando decimos no, es sí”


Y que desarrollaban de este modo:


"Una mujer, que se define como sadomasoquista, está encarcelada en la localidad de Palm Beach, en California, Estados Unidos, acusada de violar e intentar asesinar a su pareja durante una noche de sexo duro.


La detenida, de 23 años, propinó puñetazos, arañó, mordió y estranguló a su compañera, de 52 años, de acuerdo con el diario «The Palm Beach Post».


Durante el interrogatorio, la agresora aseguró que estas sesiones eran frecuentes y que «en ocasiones dejan marcas». Para justificar el extremo al que llegaron sus actos esa noche, declaró ante los agentes que «durante el sexo, si la otra persona dice "no", en realidad quiere decir "sí"».


La víctima relató a la Policía que los hechos tuvieron lugar cuando ambas celebraban su 52 cumpleaños. Admitió que consumieron drogas pero que no quería que su pareja le tocara, lo que llevó a esta a violarla.


Además, afirmó que vivía en un miedo constante a que la detenida acabara con su vida. «Respira o te mato», fueron sus palabras mientras la golpeaba y asfixiaba."


Sin lugar a dudas, a tenor de estas declaraciones la pareja fallaba estrepitosamente en comunicación y negociación. No cabe duda alguna que si hubiesen establecido una simple palabra de seguridad seguramente jamás habrían acabado de esta forma.

viernes, 8 de noviembre de 2013

Cómo reconocer el maltrato en las relaciones de Dominación/sumisión

Quiero compartir en el blog un excelente artículo escrito por el Sr. Hermes_Solenzol y publicado en su blog "Sexo, ciencia y espíritu". Se trata de un artículo en el que se ofrecen algunos tips para ayudar a identificar si una relación BDSM tiende a ser abusiva, o si directamente lo es. La mayoría de ellos no son más que la traslación a las relaciones BDSM de los síntomas que evidencian la misma situación en el mundo no-BDSM: esto es lógico, dado que las relaciones BDSM no son más que otra forma de relacionarse sin dejar de estar cincunscrita dentro de las relaciones convencionales y por tanto, susceptibles de los mismos problemas. Pero otros de estos tips sí se circunscriben claramente en las particularidades especiales de nuestras relaciones. Como muy acertadamente indica él mismo, la presencia de uno o alguno de estos síntomas no tienen por qué ser claros indicios de una posible situación de abuso o maltrato, pero según se van adicionando, la situación de riesgo se va incrementando.


Puede que muchos de quienes lean este artículo caigan en la tentación de - al amparo de esa absurda idea "la línea que separa el BDSM del maltrato es muy fina" - decir que estas situaciones se dan de forma regular y aceptada en las relaciones BDSM sin que sean abusivas o de maltrato. Bien. Crean lo que quieran, pero la realidad no es así. La línea que separa ambas cosas es todo un abismo. Es inmensa. Pero de ello prometo escribir más adelante.


Disfruten del artículo...


Dragón



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Cómo reconocer el maltrato en las relaciones de dominación/sumisión, por Hermes_Solenzol.


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Existen pocas cosas en las que todo el mundo esté de acuerdo en el mundo del BDSM, pero afortunadamente una de ellas es la necesidad de demarcar claramente la diferencia entre una relación BDSM sana y una relación basada en el abuso y la explotación. Para ello se ha llegado a un acuerdo basado en los parámetros de “seguro, sensato y consensual” (SSC). En líneas generales, esto quiere decir que no debe producirse lesiones físicas graves (“seguro”), que no debe haber daño ni manipulación emocional (“sensato”) y que todo lo que ocurre se realiza con el consentimiento de los participantes (“consensual”). Hay que admitir, de todas formas, que aún existe una cierta controversia sobre el significado exacto del SSC. Hay personas y parejas que quieren vivir el BDSM de forma extrema, lo que les lleva a hacer cosas que la mayoría juzgaría que rompen el SSC pero que dada la experiencia y la trayectoria personal de esas parejas pueden ser perfectamente éticas y legítimas. Sin embargo, hay otros casos en los que existe un claro abuso, maltrato y explotación. El leer varios ejemplos de esto en círculos BDSM de internet me ha llevado a escribir este artículo, que espero que sirva de punto de reflexión sobre este tema. No voy a hablar aquí de casos de violación y abuso sexual realizados con el uso descarado de la coacción y la violencia, sino de formas más sutiles de maltrato que se basan en la manipulación mental y que precisamente por eso pueden resultar más dañinas.


Creo que el maltrato dentro del mundo BDSM no es muy distinto del que se da en relaciones vainilla, y no existe evidencia de que sea más frecuente. Pero sí es verdad que por su propia naturaleza el BDSM facilita los maltratos. Primero, existen una serie de mitos y discursos sociales dentro de la cultura BDSM que dificultan el reconocimiento de la situación de maltrato. Segundo, la falta de aceptación del BDSM por la sociedad en general dificulta que las víctimas puedan denunciar el maltrato, pues para hacerlo deberán revelarse como aficionadas a estas “perversiones” y exponerse a ser doblemente victimizada por ello. Por otro lado, aunque se ha escrito mucho sobre el maltrato en la pareja, muchas de las descripciones que se hacen del maltratador invitan a pensar que las relaciones BDSM son abusivas, cuando esto está muy lejos de la realidad. Por ello pienso que es muy importante abordar el tema del maltrato en el contexto exclusivo de una relación BDSM.


Con el ánimo de alertar a potenciales víctimas y de llamar la atención sobre el tema al colectivo BDSM, he confeccionado una lista de los síntomas que potencialmente pueden conducir a situaciones de abuso amparadas en un falso BDSM. Esta lista no pretende ser ni mucho menos exhaustiva y se basa en mis observaciones personales y en los comentarios que he ido leyendo por internet. Por lo tanto, debe considerarse sujeta a discusión y como un proyecto en curso. Las características no se refieren a comportamientos puntuales, sino modos de acción globales. El que una persona posea una o dos de ellas quizás no sea causa de alarma, pero varias juntas deben encender la luz roja. Me refiero al maltratador en género masculino y a la víctima en género femenino porque lo más frecuente es que el hombre maltrate a la mujer, pero eso no excluye que exista el abuso entre todo tipo de combinaciones de géneros.


1.     Considerar los límites de la sumisa como algo a superar. Una de las características esenciales del maltrato es que no se respete la consensualidad. El maltratador verá tus límites como un desafío al control absoluto que quiere ejercer sobre ti e intentará por todos medios desgastarlos o romperlos directamente.


2.     Problemas con la “palabra de seguridad”. La primera pista que suelen dar muchos maltratadores en el mundo BDSM es que objetan al uso de la palabra de seguridad. Es lógico que lo hagan, pues la palabra de seguridad es la mejor herramienta de la que dispone la sumisa para asegurarse de que se respeta su consentimiento en todo momento. Es cierto que hay parejas BDSM que no usan la palabra de seguridad, bien porque para ellos decir “¡para!” es suficiente, bien porque han evolucionado con el tiempo a una relación extrema de D/s donde la sumisa se abandona completamente en la confianza que deposita en el Dominante. La señal de peligro es cuando el Dominante se niega a que uses la palabra de seguridad al principio de una relación. Otras veces se dificulta el uso de la misma, exigiendo que se use lo menos posible, haciendo pagar un precio por su uso (decir que no eres lo suficientemente sumisa, terminar la sesión, mandarte a casa…), o respondiendo con enfados y peleas.


3.     Establecer un tipo de relación extrema para el que no está preparada la sumisa. Normalmente las relaciones BDSM progresan a través de varias etapas. Se empieza haciendo sesiones de juegos ligeros… unos pocos azotes, algo de bondage, ordenar algo que estás desando hacer de todas formas. A lo largo de meses, las sesiones se van haciendo más largas y más intensas, y algunos elementos empiezan a introducirse en la vida real. Si los dos participantes deciden evolucionar a una relación D/s de tiempo completo (también llamada 24/7), esto se va estableciendo de forma gradual, introduciendo órdenes y disciplinas una a una y explorando las consecuencias. Muchas parejas deciden no entrar en esa etapa. Muy pocas llegarán a la relación Amo/esclava, conviviendo en servidumbre total. El maltratador buscará saltarse toda esas etapas intermedias y establecer una relación D/s a tiempo completo de entrada, o incluso de Amo/esclava.


4.     Provocar sentimientos de culpa. El peor maltratador es el que usa métodos de manipulación psicológica para controlarte, y una de las formas más eficaces de hacerlo es a través del sentimiento de culpa. A veces te salen por donde menos te lo esperas. Por ejemplo, puede decirte que le has hecho mucho daño, que has herido sus sentimientos. Si, como haría cualquier persona normal, dices que lo sientes, establece una dinámica en la que continuamente tienes que expiar esa falta, además de tener que tener cuidado para no herir sus sentimientos otra vez. Eso te pone a la defensiva. Se cuestiona tu comportamiento, pero nunca el de él. Una de las acusaciones más frecuentes es que no eres suficientemente sumisa, que no te entregas completamente a él. La sumisión se convierte en una obligación, en algo que define tu valor como persona en lugar de ser una elección que haces porque te hace feliz.


5.     Hacerte romper con tu entorno social. Esta es una técnica muy usada por las sectas: se te convence de que tu familia y tus amigos no te convienen, que ellos tienen la culpa de lo mal que te ha ido hasta ahora. Tienes que romper con ellos e integrarte en el nuevo entorno social del maltratador. Con ello se te priva del referente de personas que te pueden aconsejar y se te pone en una situación de máxima vulnerabilidad psicológica.


6.     Aliarse con sus amigos para manipularte. Los maltratadores más sofisticados se arropan en un entorno de gente que piensa y hace como ellos. Confirman sus mutuas mentiras y pueden llegar a organizar elaborados esquemas de manipulación y presión psicológica. Se impone la “ley del rebaño” y nadie se atreve a romper la disciplina y la lealtad al grupo, aún enfrentados a situaciones moralmente repugnantes. También se suelen cultivar creencias y mitos colectivos (por ejemplo, la supremacía masculina) que justifican el comportamiento abusivo.


7.     Secretos. El maltratador enseguida te exigirá que guardes meticuloso secreto de todo lo que pase entre tú y él. Eso te privará de la posibilidad de buscar consejo y contrastar lo que él te hace con lo que hacen otras parejas o la comunidad BDSM. Es normal que algunas cosas queden en la privacidad del dormitorio, pero el excesivo secretismo debe ser una señal de alerta.


8.     Exageraciones y mentiras. Los maltratadores no suelen ser personas honestas, sino que viven rodeados de una espesa red de exageraciones, verdades a medias y mentiras. Eso suele tener la función de presentarlos como algo que no son en realidad. Te hará creer que es un hombre atractivo, que muchas mujeres están detrás de él, que tienes una gran suerte en que te haya elegido y que perderás muchísimo si te deja. Todo esto nace de la baja autoestima y la inseguridad que son el origen del comportamiento manipulador, que él compensa con un ego hipertrofiado que necesita ser apuntalado en todo momento.


9.     Celos. La posesividad y los celos suelen formar el núcleo central del maltrato, su fuente de origen. Si leemos cuidadosamente las noticias de esos crímenes en las parejas, siempre encontraremos que los celos juegan un papel fundamental en ellos. Los celos son una emoción normal que casi todo el mundo siente en un momento u otro de su vida. Lo que no es normal es que los celos se conviertan en una sospecha continua, en algo que influye en todas las cosas que se hacen. Una buena señal de que las cosas se están saliendo de madre son los celos retroactivos: que él no soporte la idea de que has tenido relaciones con otros hombres en tu pasado y querer hacerte admitir lo malas que fueron.


10.  Ataques y faltas de respeto a otras personas. “Si quieres saber cómo te tratará tu novio, mira cómo trata a su madre”, dice el saber popular. Si ves que él es una persona violenta y agresiva, que le falta al respeto a completos desconocidos por cualquier nimiedad, que empieza peleas de tráfico, en los bares o en los foros de internet, ¿qué te hace pensar que va a comportarse de forma distinta contigo en la intimidad? Presta especial atención a cómo trata a otras mujeres, y a cómo terminaron sus relaciones anteriores. Si además de todo eso empieza a tener explosiones de ira incontrolada cuando está contigo, es mejor que termines la relación cuanto antes.


11.  Consumo de drogas. Es sabido que el consumo de drogas es incompatible con las sesiones de BDSM, pues ésta requieren una mente clara y despejada por parte del dominante y la capacidad de procesar sensaciones y emociones de forma normal por parte de la sumisa. Sin embargo, no es raro encontrar dominantes que consumen drogas estimulantes como la cocaína y las anfetaminas para incrementar su experiencia. Por otra parte, la manera más fácil de abusar y controlar a una sumisa es inducirla a tomar drogas que disminuyen su capacidad crítica y debilitan su voluntad.


12.  Tomar control de detalles esenciales de tu vida: dinero, trabajo, vivienda, etc. Lo pueden hacer bajo el pretexto de hacerte un favor, de ayudarte a manejar tus finanzas y a encauzar tu vida. Algunas sumisas entran en la relación en una situación de debilidad económica. El peligro es claro: una vez que el maltratador controle alguno de estos aspectos esenciales de tu vida, escapar de la relación se volverá enormemente difícil. Requerirá ayuda externa, y si él también ha conseguido que rompas con tu entorno social, se volverá prácticamente imposible.


¿Qué hacer cuando se detectan estos síntomas? Si la relación está empezando y las señales son claras, lo mejor es cortarla lo antes posible. Sin embargo, el romper no es siempre la mejor opción y hay relaciones que merecen la pena ser rescatadas. En ese caso mi consejo sería limitar drásticamente la relación D/s hasta que puedan establecerse parámetros más seguros: cambiar la sumisión a tiempo completo (24/7) por juego en sesiones; establecer límites claros y una palabra de seguridad; que la sumisa retome el control sobre su vida y sus relaciones; que el Dominante analice su actitud y sus motivos, etc. Si es posible, es bueno integrarse en una comunidad BDSM, participando en reuniones y buscando amistades que entiendan la dinámica D/s y puedan prestar consejo. No hay que ver las cosas en términos de blanco y negro, bueno y malo. Sí, hay maltratadores que no van a ser reformados fácilmente. Pero también hay hombres confundidos, ignorantes, con actitudes emocionales malsanas, o que han asumido mitos sin darse cuenta de las consecuencias que tienen. Estos últimos se alegrarán a la larga de ser educados en cómo practicar el BDSM de forma segura, sensata y consensual.


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Hermes_Solenzol

Festival Erótico de Alicante 2013 en IFA.


Este fin de semana se celebra en IFA (junto al aeropuerto de El Altet) una nueva edición del Festival Erótico de Alicante. Como en anteriores ediciones, habrá espectáculos en vivo, y contarán de nuevo con la presencia y participación de Mistress Minerva. Además, habrá un buen puñado de expositores, así que suponemos que será fácil encontrar allí algunos de esos juguetes que andabamos buscando. Si desean más información, pueden encontrarla en la web oficial del Festival:


http://www.festivaleroticodealicante.com/

miércoles, 6 de noviembre de 2013

XXI Kedada BDSM en Valencia el 16 de noviembre de 2013

Desde BDSM en Valencia nos informan sobre su próxima kedada mensual. Esta vez la Cena y fiesta temática tendrá lugar el día 16 de noviembre y se convoca bajo el lema "Arriba y Abajo".

Para más información y reservas, hay que contactar con la Señora Akhassha en el email que se indica en el cartel.
También podéis contactar a través del grupo de facebook: https://www.facebook.com/groups/BDSMenValencia/

 



 

 

Nuevas propuestas del Ágora de las Parcas - Elche

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